Ojalá supiera el futuro. Ojalá pudiera ir al pasado y jamás salir de él. Ahora que puedo hacer yo solo por la inmensa ciudad. Quisiera que solo él me pudiera encontrar en la oscuridad de la noche. Me vendrá bien tomar algo. - Camarero, ¿puede tomarme nota ya? - Claro, ¿qué desea? - Ponme un poco de whisky. - Marchando.- llena el vaso - Aquí lo tienes. - Una noche bastante tranquila, ¿no te parece? - Si, desde que han abierto el bar de enfrente todos se han ido allí. - Los precios están más bajos y ... - ¡Ya lo sé!- me dice con voz enfadada - Relájate estás muy tenso. - Déjeme, tomaté tu vaso. Estoy ocupado. - Si has pasado ya tres veces el estropajo por la barra. - Pero... aún...aún me queda contar el dinero. - Antes de entrar te he visto contarlo. - ¿Por qué no te vas al otro bar? - Hay demasiada gente. Es muy agobiante. Aquí solo hay dos personas que pronto se irán. - ¿Qué quieres de mi? - Solo un poco de charla. - No creo que esté de humor. -Anda, si te preocupas por nada. Son dos pobres hombres que no saben de negocios, con esos precios no duraran mucho. - ¿Tú que sabes de negocios? - Me has pillado, solo se lo he oído decir a ellos mismos antes de entrar . Exactamente han dicho : Pronto tendremos que subir más los precios, puede que más de lo que esperábamos. - Ufff, que alivio. A ver si pierden bastantes clientes. - Eso no te parece un poco egoísta. - Son ellos o yo chaval. - Era broma, sé mejor que nadie que se siente en estas situaciones. - ¿Así? - Demasiado bien sé yo eso.- cojo un pistola de debajo de la chaqueta. El hombre subió rápido las manos - Tranquilo, llévese lo que quiera... Si pudiese dejarme algo, es que voy un poco ajustado este mes, ¿por qué te ríes? - Es de juguete. - ¿Bueno, que tiene que ver esta cosa con la pregunta? - Este es el juguete que pude comprar a mi hijo por su cumple. Mi mujer se quiere separar. No tengo trabajo, tampoco techo. - Perdón por interrumpir pero si no tienes dinero para algo mejor, como es que lo tienes para 3 vasos de whisky que te has tomado ya. - Es que no pensaba pagar. - Eres todo un caso... por esta vez te perdono. - Gracias- le sonrío.
Se oyen sirenas. La policía para enfrente de este antro. Estoy perdido.
- Hazme un favor llévale a mi hijo esta carta contiene un poco de dinero junto con su juguete. La dirección lo pone en la carta.
Los agentes me esposaron. Me metieron en sus coches y probablemente no haga falta que os cuente que va a pasar.
El poema, un puñado de palabras que juegan con el sonido, el significado, el orden de las palabras para formar versos. Después el autor teje los versos para formar estrofas. Tal vez sigan alguna métrica o quizás sean un caos. Todo esto para que el poeta exprese lo que piensa. Quedarán los versos grabados para la posteridad. Quedarán para que la gente trate de adivinar el significado de cada punto, coma y palabra. Puede que averigüen el tema y algunas metáforas, pero jamás sabrán el por qué de cada palabra. Nadie podrá intuir cuándo sus sentimientos fueron tan grandes que dejaron de caber en su ser y tuvo que guardarlos en papel. A veces ni siquiera el escritor sabe lo que quiso decir en sus versos. Las personas somos iguales que la poesía. Nadie sabe el motivo por el que comienzan a escribir el poema de su vida. Tampoco conocemos el día en que escribiremos nuestro punto final. ¿Por que hablo de esto? No lo sé. Vi tu mirada y pensé que en todo nuestro parecido con la lírica. Me cuesta adivinar la razón de todos tu movimientos. Nada de ti supe interpretar. Pienso que eres feliz cuando estás triste. Tu silencio dice que me aleje y me acerco. Te giras para que te siga y voy en dirección contraria. Aun así poco a poco tus metáforas me resultan menos complejas. En fin... siempre quedarán recuerdos. En realidad es lo que define nuestra personalidad. Dime, si te quito los recuerdos ¿que eres? Cuidalos bien y trata de quién este en ellos no queden solo en la memoria, también en el presente.
Pasea por aquel bulevar dónde tantas veces caminaba cuando era pequeño. Ha pasado mucho tiempo, todo está tan cambiado desde la última vez. El estanque que le gustaba visitar todas las tardes de verano para ver si alguna gota le salpicaba y refrescaba había desaparecido. Giró la cabeza.Todavía se conserva la heladería a la que le llevaba su padre. Era el mejor lugar de la ciudad para tomar algo con cualquier persona. Decidió entrar para beber un buen batido de helado de cereza, por los viejos tiempos. Se sentó en una mesa mientras sonaba la misma melodía de la que siempre se quejaba. No le gustaba de niño, porque no paraba de oírla en este sitio y le resultaba cansina. No lo entiende, pero ahora al escucharla sonríe y se olvida del resto del mundo. Da un trago al batido, está tan bueno como él recordaba.
Son las diez de la noche. El adulto se encuentra sentado en un banco. Él quiere gritar y decirle al mundo que está de vuelta en la ciudad, pero no lo hace. A la gente le da igual lo que él sienta. Esta situación le provoca una profunda melancolía. Le recuerda a algo y no sabe el que. Intenta hacer memoria y sacar esa cicatriz reprimida en lo más profundo de su mente. Comprende que sacar esto a flote le puede hacer daño. A pesar de todo comienza a echar la mirada hacia atrás. Ve las veces que se cayó con la bicicleta o las que solamente se había tropezado corriendo. Entonces vio el último recuerdo que guardaba aquella calle. Una niña le pedía que se quedará. Él se fue. Se levanta del banco. No le apetece seguir en aquel lugar. No hay nadie por el bulevar o eso pensaba él. Había una chica y el adulto miró a través de sus ojos. Tenía la mirada aquella pequeña con la que tanto tiempo pasó. Se miraron de frente y ambos siguieron caminando, pero esta vez en la misma dirección.
"Una estudiante ha sido asesinada por un policía. No se
sabe los motivos por el cual el agente la ha matado. Todo esto sucedió
mientras la joven salia del instituto. A continuación la noticia del día
¿ Usted de que color ve el vestido de la estudiante ?"
Quizá no sea tan exagerado, pero la sociedad cada vez se
centra más en los ídolos y en cosas estúpidas. Los propios informativos dan más relevancia a los deportes. En varios canales tienen incluso un programa exclusivo para informar
sobre lo bien que viven los futbolistas. Me encanta el fútbol, pero eso
no me cohibe para decir que es una burrada lo que cobran. Lo peor ya es cuando una cadena como la MTV cambie su pogramación para poner programas de telerrealidad y consiga más audiencia. Todavía no entiendo como la telebasura puede tener más audiencia que los programas de actualidad.
Las redes sociales no se libran. Están plagadas de noticias sobre famosos
con likes para dar y tomar, comentarios a montes y mogollón de personas
que comparten esas publicaciones. Luego están muchas otras personas que publican información de actualidad o sobre algún suceso curioso que no llega a la mitad de repercusión como las noticias de prensa rosa.
Un claro ejemplo fue el suceso que ocurrió en twitter
cuando suspendieron el programa basura "Mujeres y hombres y
viceversa". Alargaron las noticias para informar a
la gente sobre aquel accidente de avión en 2015. Muchas personas insultaron por twitter a los de Telecinco por cancelar el reality show. Si algún familiar de estas personas
hubiera ido en el avión seguro que hubieran tenido la boca bien cerrada. (Todo esto fue comentado por un youtuber español con un lenguaje un poco soez, pero con bastante razón) .
Estamos en una sociedad que no quiere ver la realidad y busca un refugio en ídolos a los cuales imitar y alabar como tontos, cuando no son más que simples personas como tú y como yo.
Me siento enfrente de la pantalla del ordenador y comienzo ha escribir en mi blog, como cada semana. Tecleo, borro, pongo cursiva, puntos y aparte y alguna tilde que me dejo por ahí. Una vez hecho todo lo anterior paso media hora pensando en un titulo, con el que nunca me quedo satisfecho, y leo lo que he escrito. Lo vuelvo a releer. "No me gusta", me digo. Así que selecciono todo y lo borro.
La ventana de mi habitación está abierta, el aire helado entra. Se supone que debería tener frío, pero estoy intentando dar rienda suelta a mi imaginación, lo que quiere decir que estoy concentrado y esto hace que no sienta el viento congelado en mi piel. Oigo como alguien se acerca a la puerta, la abre:
-¿No tienes frió?- dice mi padre.
- Ahora que lo dices un poco.
- Normal, si no cierras la ventana.
- No me había dado cuenta.
- ¡Qué tontito que eres!- lo dice riéndose de mi.
- ¡Shhhh! ¡Estoy intentando pensar!- le replico.
- Disculpe su majestad.
- Ja, ja y ja- le digo irónicamente
- Ya salgo don Tolkien- le miro y se vuelve a reír.
Cierra la puerta y vuelvo a mis pensamientos para ver si se me ocurre algo. Justo cuando comienzo a escribir se escucha un portazo de fondo. Supongo que mi padre se había ido ha comprar, posiblemente pan. Él sin el pan para desayunar no puede vivir.
Escribo mi primera frase. "Me encanta", pienso en voz alta . Esto ya es otra cosa y no lo de antes que era un tostón. "Bueno, ¿ahora como sigo?", me pregunto esperando a ver si un ángel baja del cielo y me dice la respuesta. Esporádicamente se me ocurre una continuación, aunque es interrumpida por un grito:
- ¡Elioth, corre mátala, por favor!- me dice mi madre con mucho pánico y el corazón a mil por hora mientras sale del salón cerrando la puerta.
- Tranquila mamá, solo es una polilla.- mi madre les tiene mucho temor, si pudiera las exterminaría a todas-¿Dónde está?
- En el salón.
Entro, cojo la chancleta de mi hermano que estaba en el suelo y me dispongo a matar a la polilla.
Chancletazo por allí chancletazo por aquí, pero al final salió por la ventana y la cerré para que no pudiera entrar otra vez.
Me siento en el ordenador, veo la hora, "¡las seis y media, voy a llegar tarde!". Guardo la entrada y salgo corriendo al entrenamiento sin haber merendado ese delicioso Donut que tenía en mi cajón de las alegrías (es el lugar donde guardo mis chuches, patatas, golosinas...), con frío en el cuerpo y esperando una hora de físico, pero antes una bronca por los fallos del que tuvo el equipo en el partido del sábado. Me pongo los cascos y ,aleatoriamente, se reproduce una de mis canciones favoritas.
La luna ,como cada noche, estaba allí arriba, sobre un fondo oscuro con varios destellos que hacen del cielo un lugar donde perder la mirada mientras dejas escapar tus pensamientos y tus mayores sueños. Podría volver a ver las estrellas en cualquier sitio de este inmenso mundo que siempre me recuerda ese momento nocturno, yo en mi habitación mirando el firmamento con aquellos puntos brillantes imaginado que sería alcanzar el estrellato, ser un hombre paseando entre esos luceros. No me refiero a ir al espacio, aunque no estaría nada mal poder observar nuestro planeta y sentirme la cosa más insignificante en el universo. Tampoco quiero que interpreten que me gustaría ser un famoso multimillonario, tal vez muchos no me crean pero mientras tenga lo que necesite y pueda andar por la calle sin ser reconocido con mis seres queridos me vale.
Mi estrellato sería muy diferente y mientras pueda soñar seguiré imaginando que algún día, por muy remota que sea la posibilidad de que se cumpla, llegaré ser uno de aquellos cantautores que va de bar en bar, de noche en noche, ya sea con una guitarra, un piano o cualquier instrumento tocando sus propias canciones para todas esas personas que no tengan mejor plan que tomar una copa y aliviar su corazón roto.
Simplemente quiero ser quien escriba esas frases que cada uno tiene para cuando se siente triste, alegre, melancólico... esa frase que te motiva a seguir, que te levanta el ánimo. Como me gustaría ver a cualquier persona tarareando una melodía hecha por mi, ver la manera en la que interpreta la canción y la hace suya, también como le recuerda a un momento o a una persona, pero por ahora seguiré noche tras noche soñando que tengo los acordes perfectos de la canción perfecta.
"Lo que hago es que escribo principalmente sobre los sentimientos muy
personales y muy solitaria, y explorar de una manera diferente cada vez.
Ya sabes, lo que hago no es muy intelectual. Yo soy un cantante pop por
el amor de Cristo. Como persona, soy bastante sencillo."